¿Por qué quieres agrandar tus pechos?

Para algunas mujeres, la respuesta a esta pregunta es simple. Pero para otras, no tanto. Hay una buena probabilidad de que estés considerando hacerte el aumento de senos por una variedad de razones, algunas más personales que otras. Las razones más comunes para someterse a un aumento mamario, incluyen el deseo de:

1) Traer los senos en mejor proporción con el resto del cuerpo

2) Mejorar la simetría entre los pechos de diferente tamaño o forma

3) Sentirse más femenina y atractiva

4) Restaurar el volumen de los senos después del embarazo, la lactancia o la pérdida de peso

5) Corregir deformidades congénitas en uno o ambos senos

6) Aumentar la confianza y mejora la imagen corporal

7) Añadir volumen a los senos que no se desarrollaron completamente después de la pubertad (una condición llamada micromastia)

Una de las razones más comunes para someterse a un aumento mamario, es el deseo de aumentar la confianza.
Una de las razones más comunes para someterse a un aumento mamario, es el deseo de aumentar la confianza.

Si estás comenzando a explorar la posibilidad de mejorar quirúrgicamente tus senos, es posible que no hayas pensado mucho acerca de las razones para querer hacerlo en éste momento. Pues puedes simplemente saber que deseas pechos más grandes, y eso es tan válido como cualquier otra razón para someterse a aumento mamario.

A medida que aprendas más sobre el procedimiento y sus opciones, especialmente a través del proceso de consulta, querrás continuar averiguando tus razones para querer agrandarte los senos. Recuerda y considera que hay una variada cantidad de tipos de implantes mamarios, como también de marcas, ya que no sería lo mismo que te implanten unas prótesis Natrelle, que cuentan con certificación de la FDA y garantía de ruptura de por vida, que otras prótesis que no cuenten con estas garantías de calidad.

Una vez que te hayas familiarizado con los beneficios, riesgos y costos asociados a éste procedimiento, y te sientas segura de que deseas continuar por decisión propia y no debido a cualquier presión externa, serás buena candidata para éste procedimiento. Esto también dependerá de tu salud, objetivos y expectativas.